La misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) alertó
ayer sobre dos aspectos que repercutirán en una posible demora del escrutinio de
los votos para la elección de asambleístas: la falta de capacitación de los
miembros de las juntas o mesas y el poco interés de participar de quienes las
integran.
Tras concluir el primer periodo de observación, que se efectuó
del 10 al 14 de septiembre, el jefe del grupo, Enrique Correa, comentó que la
instrucción de los miembros de juntas es una “tarea primordial”; por ello,
propuso un “plan de contingencia” que permitiría que el personal de apoyo, los
coordinadores de recintos electorales y los miembros de las Fuerzas Armadas
colaboren con las juntas para “reducir los errores”.
Otra debilidad del
proceso, según Correa, es la falta de información; además de la campaña de
motivación al voto, sugirió multiplicar las mesas de información.
A
la fecha no se cuenta con cifras precisas del personal de las juntas capacitado
y notificado en el país, y la mayoría de los miembros son nuevos, explicó
Correa, quien destacó como una “tarea primordial” la instrucción de quienes
estarán en las mesas. Pese a la cercanía del día de las elecciones de
asambleístas, aún hay tiempo, sostuvo el delegado.
Además, Correa fue
enfático al señalar que sugirió a los coordinadores de recintos (a cargo de 25
juntas) revisar bien las actas de escrutinio, de tal manera que reflejen
realmente la voluntad del votante.
A esta preocupación se sumó el hecho
de que, hasta ahora, no está claro el mecanismo que se usará para la
digitalización de los datos.
Según información proporcionada por la OEA,
las juntas están integradas por el 40% de estudiantes, 20% de profesores, 17% de
empleados públicos, 13% de empleados privados y el 10% de elegidos al azar del
padrón electoral.
Tras admitir que la “votación es compleja por la
mecánica del voto”, Correa remarcó la necesidad de capacitación e información a
los 9,3 millones de electores sobre las opciones de sufragio (por una lista o
varias listas).
En este sentido dijo que hay un “déficit de información”
que espera sea solucionado mediante la campaña de motivación al voto iniciada
por el TSE.
Aunque a su criterio, añadió, se deberían multiplicar las mesas
de información como una medida de apoyo.
Aparte de estos dos aspectos,
sobre los que insistió en varias ocasiones, el jefe de la misión explicó que
tras recorrer los tribunales provinciales ha concluido que existe la necesidad
de establecer turnos de trabajo que aumenten su capacidad de proceso.
En
cuanto a la labor que lleva a cabo el Instituto Geográfico Militar, consideró
que este cumple el calendario de acuerdo con lo previsto, que la impresión de
papeletas y organización de kits está cubierta al 70% y que el primer despacho
en el país está fijado para el 22 de septiembre y el último para el 29, en
Pichincha. De igual manera, aseguró que la transmisión de datos “goza de un buen
nivel de confiabilidad”.
Reuniones
El primer periodo de observación de la OEA se
llevó a cabo del 10 al 14 de septiembre, tiempo en el que mantuvo reuniones con
los vocales del TSE y de los tribunales de Manabí, Pichincha, Guayas, Los Ríos y
El Oro; además de candidatos a la Asamblea, autoridades del Gobierno, Congreso,
cuerpo diplomático y medios de comunicación.
Hasta los
comicios
La segunda parte de la misión empezará el domingo 23 hasta
que culminen los escrutinios, lo que está previsto para el 10 de octubre. En ese
lapso, se incorporarán a la labor cerca de 80 observadores más de la
organización hemisférica.
Vigilancia
La entidad
desplegará el día de los comicios 8.300 observadores, con el fin de vigilar el
proceso y hacer un conteo rápido de los votos para asambleístas nacionales y
provinciales.
Franjas
Para los observadores, el
sistema de franjas publicitarias ha sido un elemento
democratizador.